Mirar es Amar

Ser mirado —visto de verdad, no ojeado entre notificaciones— es más raro en el trabajo de lo que debería, y la gente nota la diferencia de inmediato. Mirar es Amar plantea un argumento sencillo y práctico: la atención sostenida es en sí misma una forma de cuidado, y casi todo lo que alguien espera de un jefe o un colega empieza por ser genuinamente notado. No se trata de blandura. Se trata de la diferencia concreta entre un equipo que se siente visto y uno que ha aprendido, en silencio, que nadie está mirando de verdad.

101 — Introducción

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Conferencia magistral o sesión de medio día

  • Una breve reflexión sobre la atención como la forma más básica de cuidado.